Una ventana... un cabecero...

La magia de la luz: vamos a utilizar la ventana como cabecero de la cama.

Ha sido poco habitual en el pasado, pero si quieres estar a la última.... debes colocar la cama debajo de una ventana, tendrás muchísima luz y te hará las funciones de cabecero.

¡Para empezar, sólo tienes que probarlo!

Estamos frente a un cabecero espectacular. Si se trata de una habitación de buen tamaño, disfrutaremos de un cabecero amplio y magnífico, pero en cambio, si se trata de una estancia pequeña, esta solución nos ayudará a ganar espacio, que en otras ocasiones perderíamos con un cabecero convencional.

Sólo necesitamos en ambas opciones, pocos detalles textiles y ya disfrutaremos de una estancia diferente y mágica.

Fuente: idealista.com

Publicado el Miércoles, 18 de Abril de 2018